Esos 3 días, no fueron de los buenos, no durmió más de 3 horas. Ese medio día cuando el eclipse llego a su punto más álgido, para dar paso a la noche por unos minutos, Zewi lo lo miraba través de la ventana que tenia a la derecha, mientras más obscuro se iba poniendo todo, más se veía el cometa Prometeos, que generaba la ilusión de que iría a estrellarse directo contra el sol, sin embargo aunque fascinante y escalofriante, para Zewi era totalmente relajante la imagen, imaginar que el cometa chocaba contra el sol y todo se iba al carajo, el sol estallando y todo desapareciendo con él, lo reconfortaba. Entre la tenue luz del momento mientras estaba sumido en esos pensamientos, poco a poco se fue fundiendo en el silencio hasta quedarse dormido, allí en esa silla, tumbado hacia adelante, con la cabeza en sus brazos, lo ultimo que pensó antes de perderse en sueños, diciéndolo en un susurro fue... -Effy, que lindo seria verte-

Sintió como si cada célula de su cuerpo se rompiera y fuese absorbido por un embudo, en ese momento se sobresalto y despertó bruscamente en un movimiento hacia atrás en su silla. Miro hacia todos lados, el atardecer moría en el horizonte, todavía sin entender nada, decidió ir a su habitación, sentía el deseo de seguir durmiendo y no era algo que quisiera desaprovechar. Camino a través de la sala hacia el pasillo que daba a la escalera que terminaba en su habitación. Le llamo la atención que la puerta estuviera cerrada, siempre la dejaba abierta -como vivía solo, no se molestaba en cerrar ninguna puerta, obviamente eso no aplicaba para la puerta que daba al exterior.
Abrio la puerta de su habitación, dio dos pasos para cruzar el umbral y se quedo inmóvil, un escalofrió lo recorrió entero, los ojos se le llenaron de lagrimas y con la vos temblorosa pregunto - ¡EFFY? -. Allí estaba ella, sentada en el ventanal mirando hacia afuera mientras fumaba, al escuchar esa voz que dijo su nombre, se sobresalto y giro bruscamente, para pozar su mirada un tanto sorprendida sobre este individuo que interrumpió en su habitación...

0 comentarios - Para Effy, Donde Sea Que Estés - Parte 2